En cuanto a la evolución del consumo final de energía se puede observar cómo desde el año 2000 al año 2008 ha aumentado en 2.356 ktep, lo que supone un incremento del 25,6%%, si bien en 2008 se ha producido un estancamiento. La tasa de crecimiento media compuesta (CAGR, Compounded Annual Growth Rate) ha sido del 2,89%.
El consumo de energía por habitante y año se sitúa en el año 2008 en torno a los 1,84 tep/hab, habiéndose ido incrementando desde 1,77 tep/hab en el año 2000, mientras que la intensidad energética ha decrecido ligeramente, pasando de los 76,0 tep/M€2002 en el año 2000 a los 70,4 ktep/M€2002 en 2008, lo que ha de entenderse como uno de los efectos beneficiosos de la política energética aplicada en los últimos años.
